www.rednatura2000.info: "Los cambios en la estructura del ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente causan recelos"


La estructura del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha causado cierto malestar entre profesionales forestales y asociaciones ecologistas. La separación en dos direcciones generales de la política forestal y la política de conservación provoca más recelos que adhesiones, más críticas que alabanzas aunque, conscientes de los muchos cambios de estructura administrativa que se producen cada vez que cambia un gobierno, todos los preguntados manifiestan prudencia para juzgar el acierto o el error de la medida tomada. Sin embargo, la primera en hablar públicamente de error fue Inés González Doncel, exdirectora general de Conservación de la Naturaleza en el primer gobierno del Partido Popular. En su opinión, “Los dos supuestos ámbitos -conservación y gestión- han estado juntos desde hace 150 años, porque el uno no se concibe sin el otro. ¿Qué es sino la Gestión Forestal Sostenible?”. Y continúa “Al separarlas se acabará con 40 años de esfuerzos por buscar lugares de encuentro, complicidades y sinergias en este complicado mundo de la naturaleza y la Gestión Forestal Sostenible, concepción equilibrada de los aspectos ambientales, sociales y económicos de los bosques, habrá quedado hecha añicos”.Milvus_milvus_LThKraft
La inclusión de la política forestal en la dirección de Desarrollo Rural hace suponer a todo el sector forestal, incluidos los grupos ecologistas, que se trata de vincular lo forestal con la principal vía de financiación de la Unión Europea: la política agraria comunitaria y el desarrollo rural. En  este sentido, casi todos consideran positiva esta vinculación aunque se preguntan por qué separar de aquí la conservación de la naturaleza.
Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción, considera “un retroceso que los bosques dependan de Agricultura y no del ministerio de Medio Ambiente, porque se prima mucho más su función productiva y se pierde la visión de la conservación para convertirlos solo en un recurso”. En este sentido considera un error sacar a la política forestal de la secretaría de Estado de Medio Ambiente, “es positivo que esté con Desarrollo Rural porque puede recibir más fondos pero no debe separarse de la política de conservación que representa la subdirección general del Medio Natural, que, por otro lado, no tiene ningún sentido en el departamento de Calidad Ambiental, con el que puede estar más que enfrentado en muchas ocasiones”.
Para Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF, “la política forestal es indisociable de la política de conservación de la biodiversidad. No entendemos los bosques como un elemento meramente productivo, sino que los bosques son multifuncionales y aportan a la sociedad mucho más que madera o papel. También es cierto que la Política Forestal ha estado abandonada durante muchos años, descoordinada y atomizada en las diferentes CCAA sin una orientación clara". Y concluye: "Consideramos positivo que la gestión de los bosques se dinamice y sea un elemento de desarrollo rural en nuestro país, siempre y cuando la protección de la biodiversidad sea el objetivo central. Apostamos por una gestión de los montes y bosques basada en los criterios FSC, ambiental y socialmente responsables. Y si estos se aplican y es este el rumbo hacia el que se trabaja, es indiferente desde qué Dirección General se haga".
En la falta de apuesta política por el sector forestal coincide Elías Bayarri, presidente de Profor, la asociación que reúne a profesionales forestales de toda España. En su opinión, “lo forestal era una isla en medio del océano en la anterior estructura ministerial. No teníamos nada que ver con los ciclos económicos y sociales”. Algo en lo que coincide Miguel Ángel Duralde, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Forestales (Asemfo), “en el anterior ministerio la política forestal no existía, se había dejado solo para extinción de incendios. En realidad, llevamos treinta años haciendo solo eso en el sector forestal, invertir en la extinción de los incendios”.pinar_de_los_belgas
El presidente de Profor entiende que “los cambios no son malos, todo lo contrario, lo que sucede es que nos faltan elementos de juicio para saber si este es correcto o no.  No deberíamos opinar hasta saber por qué, qué pretende, qué diagnóstico han hecho y a dónde quieren llegar”. Maneja dos hipótesis: “¿Se ha separado la gestión del territorio en dos órganos distintos? Si es así, eso es una barbaridad porque el territorio es el mismo y su gestión debe ser integral. Pero, por el contrario, si se trata de una aproximación al territorio y entendemos lo forestal como gestión del territorio, entonces se trata de una oportunidad porque se le da más peso tanto en Desarrollo Rural como en Medio Natural. Sería una oportunidad para trabajar en planificación territorial desde el punto de vista de la biodiversidad”.
Miguel Ángel Duralde no ve “un disparate esta separación. Pueden vivir por separado porque, estando juntas, lo forestal ha quedado solapado y olvidado, al menos en los últimos años. Ir de la mano de Desarrollo Rural puede traer dinero de la Política Agraria comunitaria a lo forestal. En cualquier caso, veremos los resultados en los próximos años, llevamos ya mucho tiempo cambiando los nombres de las cosas y no ha servido para mucho”.
Para Comisiones Obreras la inclusión de la conservación de la biodiversidad en la dirección general e Calidad Ambiental es preocupante porque va a parar a una dirección general “extraordinariamente compleja” en la que se van a encontrar desde las políticas de prevención y control de la contaminación industrial,  de calidad del aire, de residuos y de evaluación y autorizaciones ambientales, hasta las de conservación de la naturaleza”.
No ven en CCOO, por el contrario, una mala decisión incluir la política forestal dentro de desarrollo rural aunque consideran que “lo forestal tiene entidad suficiente para no ser tratado como algo residual”. En su opinión “es un sector que se debe potenciar, tanto por las oportunidades de empleo ligadas al mismo como por la capacidad que puede tener de desarrollo para las poblaciones rurales”.
Desde el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente la nueva estructura del ministerio se justifica en la necesidad de ahorrar costes reduciendo direcciones generales. Nada han querido manifestar sobre la separación en dos de la política forestal y la de conservación de la naturaleza.
Inés González Doncel, la primer en manifestarse públicamente, terminaba su carta con un consejo que parece aunar las opiniones de todos: “incorporen todo al Desarrollo Rural: Medio Natural, Política Forestal y los Parques Nacionales, aunque estos merecerían una carta aparte. Los bosques lo agradecerán”.
Ismael Muñoz 11-4-2012
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